Sin
palos en la rueda
En la madrugada
del sábado 12 de septiembre, a causa de una espesa niebla que
cubría la ciudad, un conductor que se desplazaba por Virginia
Gemme -pese a la extensa frenada que se pudo observar en el pavimento-
se subió a la rotonda existente en calle
Buenos
Aires, Hipólito Irigoyen, Virginia Gemme y Dardo Lafalce, llevándose
por delante los palos colocados como ornamentos decorativos.
Sólo los vecinos que sintieron el impacto, pudieron observar
lo ocurrido. El común de la gente no se enteró de este
accidente ya que empleados municipales dirigidos por presurosos funcionarios
se encargaron rápidamente de borrar las huellas, quitar los palos
sobre Virginia Gemme, cortar el pasto y barrer las evidencias. El conductor
del rodado no realizó la denuncia policial, ni la policía
tuvo conocimiento del mismo. Solamente quedan como mudos testigos los
demás palos que siguen de pie esperando futuras víctimas.
Lamentamos
profundamente haber tenido razón cuando alertamos a las autoridades
municipales, a través de un Proyecto de Ordenanza del 21 de julio
de 2009, sobre la peligrosidad de la empalizada, y solicitamos su remoción.
Cualquier persona con un mínimo de sentido común sabe
que las rotondas deben estar visualmente despejadas y libres de obstáculos
dado que su función es disminuir la velocidad, dar una orientación
visual sobre el tránsito que las circunda y/o servir como vía
de escape limpia, ante un imprevisto o mala maniobra de los conductores
que por ellas transitan.
No hay que ser Magíster en Seguridad Vial para saberlo, lo dicen
los técnicos de Vialidad y del Automóvil Club Argentino,
a quienes este Bloque consultó al respecto.
En el Proyecto
presentado por nuestro Bloque hace más de 50 días, solicitamos
en su artículo 1º: “Remuévase la empalizada
y las piedras esparcidas en la rotonda....”
Hasta la fecha, el Presidente del H. Concejo Deliberante, Cdor. Hugo
Garavano, se niega a incorporarlo en el Orden del Día. Como es
su costumbre con todas nuestras iniciativas.
También
el 21 de julio pedíamos que se nos informara cuál había
sido el dictamen del Asesor de Tránsito Municipal, Dr Daniel
Zucarelli, ya que su palabra le ha costado a las arcas municipales,
hasta la fecha, más de $ 50.000.- en honorarios.
El contrato establece que tiene la obligación de venir a Salto
“una y / o dos veces por mes”. Creemos que en esas oportunidades,
debió ser consultado y expedirse al respecto. Nos oponemos a
que sólo por haber vuelto la calle Mitre a sus dos manos, siga
cobrando $ 2.500.- por mes y no asuma como Asesor Municipal contratado,
la responsabilidad sobre lo que es hoy el tránsito en Salto.
Salto,
15 de septiembre de 2009
Bloque ARI - Coalición Cívica
Honorable Concejo Deliberante De Salto