Obituario
Graciela Gottwald de Scagnetti
Q.D.P
El día estuvo triste,
una gotas cayeron en la ciudad, y la noticia de la muerte de una gran
mujer hizo el día más oscuro, Graciela Sofía Gottwald
de Scagnetti dejo la vida terrenal, decirle adiós a una dama
que desde que nació fue tocada por la mano de Dios y supo de
humildad, de caridad, de amor a Dios, su vida corrió dentro de
esas metas.
Fue maestra rural, difícil en esas épocas trasladarse
hasta lugares lejanos, catequista, y le llevó la educación
religiosa a los niños con capacidades diferentes, con esa dulzura
se hizo entender fácilmente.
Buena esposa, excelente madre, Dios le dio el regalo de sus nietos y
poder abrazar a su bisnieto.
Pero ella se entregó con toda el alma a evangelizar, amiga con
todo lo que ello significa, sabia acercarse a quien estuviera pasando
por algún inconveniente y ofrecerle su mano, su palabra y también
su rezo.
Es difícil decirle adiós porque siempre habrá una
señal, un gesto que nos acerque a ella.
Fue despedida por la comunidad religiosa en Parroquia San Pablo en una
misa concelebrada por los sacerdotes de la ciudad, por sus amigos, familiares
a quienes se les hacemos llegar nuestro saludo y respeto. Solo nos queda
recordarla como una gran mujer y despedirla con una frase de San Agustín
a quien ella leía y oraba siempre
“Dios nos hizo para Él, y nuestro corazón estará
inquieto hasta que descanse en Él."