/AÑO VII

Obituario
Graciela Gottwald de Scagnetti
Q.D.P


El día estuvo triste, una gotas cayeron en la ciudad, y la noticia de la muerte de una gran mujer hizo el día más oscuro, Graciela Sofía Gottwald de Scagnetti dejo la vida terrenal, decirle adiós a una dama que desde que nació fue tocada por la mano de Dios y supo de humildad, de caridad, de amor a Dios, su vida corrió dentro de esas metas.
Fue maestra rural, difícil en esas épocas trasladarse hasta lugares lejanos, catequista, y le llevó la educación religiosa a los niños con capacidades diferentes, con esa dulzura se hizo entender fácilmente.
Buena esposa, excelente madre, Dios le dio el regalo de sus nietos y poder abrazar a su bisnieto.
Pero ella se entregó con toda el alma a evangelizar, amiga con todo lo que ello significa, sabia acercarse a quien estuviera pasando por algún inconveniente y ofrecerle su mano, su palabra y también su rezo.
Es difícil decirle adiós porque siempre habrá una señal, un gesto que nos acerque a ella.
Fue despedida por la comunidad religiosa en Parroquia San Pablo en una misa concelebrada por los sacerdotes de la ciudad, por sus amigos, familiares a quienes se les hacemos llegar nuestro saludo y respeto. Solo nos queda recordarla como una gran mujer y despedirla con una frase de San Agustín a quien ella leía y oraba siempre
“Dios nos hizo para Él, y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en Él."