. AÑO VI

Por que sonrío



Voy a confesarme y abrir mi corazón para que todos quienes vieron y escucharon al Concejal Osvaldo Lori en la última Sesión del Concejo Deliberante, acusarme de reír cuando ellos hablan, sepan por qué -a veces- sonrío cuando alguno de los concejales justicialistas hace uso de la palabra en las Sesiones del Concejo Deliberante de Salto.

Sonrío para no llorar.

Es para llorar que Concejales que representan a uno de los partidos políticos que más experimentaron en carne propia la represión militar, utilicen métodos fascistas para que la oposición no pueda expresarse.

La actitud antidemocrática de los Concejales Justicialistas de Salto hace que el padecimiento de tantos militantes, haya sido en vano.
Quisiera preguntar a esos Concejales que votan para que la oposición no pueda hablar en el recinto del Concejo Deliberante, si están honrando el sacrificio de esos mártires

Quisiera preguntarles si no tienen vergüenza del papel que están representando, dejándose avasallar, y si ellos en sus actividades privadas permiten que los traten como los trata el Poder Ejecutivo y la corte de “incondicionalhetes” que lo rodea.
Sonrío porque es patético ver el esfuerzo que hacen por parecer dignos del rol que le dieron sus votantes y que ellos traicionan en cada Sesión votando como se lo indica el P.E, sin importarles que quienes depositaron su confianza en ellos lo hicieron porque eran una opción diferente y ahora los ven mezclados. El Ejecutivo debe gozar al verlos reducidos a meros levantadores de mano cada vez que él toca el silbato, previo pedido de cuarto intermedio, que los obliga a bajar para recibir instrucciones.
Sonrío porque me habla de ética un Concejal que siendo bombero y parte de una coalición política, en las últimas elecciones llevó al Cuartel a su Candidato a Intendente y lo hizo participar de un encuentro que se suponía institucional, permitiéndole exponer su plataforma política a los Bomberos convocados. Ese tipo de reunión está prohibida expresamente por el artículo 43 del Capítulo VII: Disposiciones Generales del Reglamento Interno del Cuerpo que dice: “ Queda terminantemente prohibido en el Local Social tratar cuestiones políticas y religiosas”; Reglamento que este Concejal/Bombero debe conocer y hacer cumplir, de lo contrario no tendría autoridad moral para aplicarlo.
Sonrío porque habla de moral quien sostuvo -hasta que no pudo más- a su Secretario de Bloque que estaba denunciado por ser Gestor en la transferencia de autos truchos.
Sonrío cuando veo el esfuerzo que hacen para decir algo coherente sin darse cuenta que una incoherencia sigue siendo una incoherencia aunque se diga con cara seria.
Sonrío cuando no entienden lo obvio, porque no saben y no les interesa prepararse para la función para la cual pidieron que los votasen, pensando que los ciudadanos no se dan cuenta de que sobreactúan para dar la sensación que entienden lo que ignoran o lo que no les interesa conocer.
Veo con preocupación que la ignorancia es cada vez más atrevida, pero pienso luchar para no permitir que transformen al Concejo Deliberante en una “Escribanía de lujo”

Eduardo Alberto Creus
Concejal ARI – Coalición Cívica
H. Concejo Deliberante
Municipalidad de Salto