Por
que sonrío
Voy a confesarme y abrir mi corazón para que todos
quienes vieron y
escucharon
al Concejal Osvaldo Lori en la última Sesión del Concejo
Deliberante, acusarme de reír cuando ellos hablan, sepan por
qué -a veces- sonrío cuando alguno de los concejales justicialistas
hace uso de la palabra en las Sesiones del Concejo Deliberante de Salto.
Sonrío para no llorar.
Es para llorar que Concejales que representan a uno de los partidos
políticos que más experimentaron en carne propia la represión
militar, utilicen métodos fascistas para que la oposición
no pueda expresarse.
La actitud antidemocrática de los Concejales Justicialistas de
Salto hace que el padecimiento de tantos militantes, haya sido en vano.
Quisiera preguntar a esos Concejales que votan para que la oposición
no pueda hablar en el recinto del Concejo Deliberante, si están
honrando el sacrificio de esos mártires
Quisiera preguntarles si no tienen vergüenza del papel que están
representando, dejándose avasallar, y si ellos en sus actividades
privadas permiten que los traten como los trata el Poder Ejecutivo y
la corte de “incondicionalhetes” que lo rodea.
Sonrío porque es patético ver el esfuerzo que hacen por
parecer dignos del rol que le dieron sus votantes y que ellos traicionan
en cada Sesión votando como se lo indica el P.E, sin importarles
que quienes depositaron su confianza en ellos lo hicieron porque eran
una opción diferente y ahora los ven mezclados. El Ejecutivo
debe gozar al verlos reducidos a meros levantadores de mano cada vez
que él toca el silbato, previo pedido de cuarto intermedio, que
los obliga a bajar para recibir instrucciones.
Sonrío porque me habla de ética un Concejal que siendo
bombero y parte de una coalición política, en las últimas
elecciones llevó al Cuartel a su Candidato a Intendente y lo
hizo participar de un encuentro que se suponía institucional,
permitiéndole exponer su plataforma política a los Bomberos
convocados. Ese tipo de reunión está prohibida expresamente
por el artículo 43 del Capítulo VII: Disposiciones Generales
del Reglamento Interno del Cuerpo que dice: “ Queda terminantemente
prohibido en el Local Social tratar cuestiones políticas y religiosas”;
Reglamento que este Concejal/Bombero debe conocer y hacer cumplir, de
lo contrario no tendría autoridad moral para aplicarlo.
Sonrío porque habla de moral quien sostuvo -hasta que no pudo
más- a su Secretario de Bloque que estaba denunciado por ser
Gestor en la transferencia de autos truchos.
Sonrío cuando veo el esfuerzo que hacen para decir algo coherente
sin darse cuenta que una incoherencia sigue siendo una incoherencia
aunque se diga con cara seria.
Sonrío cuando no entienden lo obvio, porque no saben y no les
interesa prepararse para la función para la cual pidieron que
los votasen, pensando que los ciudadanos no se dan cuenta de que sobreactúan
para dar la sensación que entienden lo que ignoran o lo que no
les interesa conocer.
Veo con preocupación que la ignorancia es cada vez más
atrevida, pero pienso luchar para no permitir que transformen al Concejo
Deliberante en una “Escribanía de lujo”
Eduardo Alberto Creus
Concejal ARI – Coalición Cívica
H. Concejo Deliberante
Municipalidad de Salto